viernes, 28 de mayo de 2010

La mujer que No está sola y espera

Una breve reseña de una vida ajustada a la liberación, determinada por el consumo y orientada al desvivir. Viví, desviví y deja vivir. ¡Exacto! [Cercano a lo que diría la contratapa de un libro]

Mejor digo: Un regalo preciado de una persona muy importante en mi vida. Uno de esos faros de luz al lado del camino...Un obsequio plasmado sobre el papel por una persona brillante. Palabras para una bitácora, me conmueven y agradezco su presencia física y espiritual.

Gracias por brindarnos la magia de tu pluma.

El lector sediento de literatura se acerca a ti. Va en búsqueda de oraciones que satisfagan sus ansias por seguir abriendo caminos. Aquellos que lo conducen a la risa vanal causante de la liberación.


Espera. Es, pero... Pero a veces la vida nos da la oportunidad de cambiar el rumbo de lo que parece una determinación incesante, y que se repite constantemente. Perdón, quise decir que se repetía; no como el concepto de destino acuñado por los griegos y que denominaban moira. Un destino inexorable.Es hermoso ver, entonces, como opera la causalidad en el día a día. Es hermoso ver como el sol puede salir por el norte y esconderse por el sur, sin importar lo que digan los manuales de texto. Es hermoso creer que la posibilidad de cambio radica en el poder que tiene cada uno, con su accionar.

Libre, como un pájaro que vuela libre. Así quiero que seas, así quiero ser. Porque ese es mi deseo más profundo, y que traslado a los demás. Porque creo en el bienestar de sentirse sumergida en nubes de algodón, cuando ocurre la peor de las tormentas. Porque tengo la convicción de que la risa verdaderamente es el instrumento de liberación de nuestras almas.
Porque podemos sonreir con lo insignificante de la vida. Y he aquí, a lo que yo me he dedicado a llamar felicidad, en este último tiempo. Ya que si bien, no tengo la certeza certera de que implique su concepto en abstracto, yo se que hoy mi alma se siente en plenitud. Completa. Llena. Nada puede faltarle.


Y eso mismo contemplo en Vos. Y me hace más feliz aún. Por eso mismo, amiga mía, espero -desde lo más profundo de mi corazón- que este sentimiento y estas sensaciones no se esfumen nunca. Porque en la fragilidad de lo inestable radica lo profundo y rico del vivir.
Gisela Robles

miércoles, 19 de mayo de 2010

No se muy bien a donde ir, pero me voy...

miércoles, 5 de mayo de 2010

No me olvido de vos, hablemos.

Estoy en penunmbras. La única luz que percibo es la del monitor de la computadora. Demasiado brillo contrastando tanta oscuridad. A mi lado tengo una taza amarilla, igual que la cuchara. El te está caliente y mi garganta ya no resiste tanto calor abrupto. Miro para un lado, papeles. Miro hacia otro, más papeles. De fondo Lisandro o "Lischu" como suelen decir una locas que conozco. No se ofendan amigas.

Pero la verdad es que estoy acá porque despues de haber estado cinco días leyendo información acerca de los blogs, fue uno de mis deseos volver a abrazarme con el. A darle una mano, a ofecerle estas líneas. Nunca estuvo muerto, pero siempre descansa por mi. Es la otra vida que necesitaría si esta se me acabara. Tengo esa sensación de que es acá donde puedo ser por completo. En este lugar no me duele nada, no extraño y si tengo ganas de reirme y llorar lo hago. Hay otros lugares en los que siento cosas parecidas, pero me exigen tiempo, pues entonces tiempo les daremos... Ojalá el día tuviera cuarenta y ocho horas. O como me dijo alguien alguna vez: "Que bueno sería poder congelar el tiempo". Sabio.

Hace rato que no puedo dejar de hablar con metáforas. Que no dejo de pensar en largas oraciones llenas de color. Pienso en un texto que me conduzca, a través de una curva, hacia una pintura al óleo de Salvador Dalí. De esas que solía venderles a los que iban a su taller en busca de "un Dalí" . Ilusos. Me acabo de dar cuenta que el mundo de los sueños de este genio de la pintura es el mismo mundo en el que se deshacen mis ansias y deseos. Ese mundo poblado de sueños freudianos. De interpretaciones múltiples o una sola. Qué importa. Sigamos.

Es en este lugar donde puedo materializar mis palabras. Personificarlas, darles una identidad. Pelear por ellas. Puedo escupir si quiero. Me puedo esconder. Prefiero exponerme. Vuelvo a tomar la taza. Ya esta frio, como afuera. Voy a dejar que brillen mis ojos. Dejo caer una lágrima. No quiero terminar de conducir por esta via estrecha. No me cuesta nada hacer un esfuerzo. Pero, no creo que sea necesario forzarlo. La mente va más rapido que las palabras. Por eso tanta discordancia. Porque jamás lo que diga va a poder materializarse con la misma estructura que lo pienso; si lo pienso. Una idea y otra y otra más. Vamos abarcando, cuanto más amplío mas se acorta el camino. No aprieto, no aprieto.

No quiero escribir argumentos: quiero hacer litaratura. ¿Nadie puede entenderlo?
Perdí la memoria. ¿Por qué Ricardo Mollo siempre habla de remontar barrilletes en sus temas? De todos modos le agradezco.
Este texto está tan volado como mi cabeza. Miles de ideas deambulando, haciendo espirales dentro de mí. Ninguna coherente.

Quería dejarte algo. Por eso vine acá. Tenía la necesidad decirte: "Hola Blog, nueva entrada, tenemos que hablar...

lunes, 19 de abril de 2010


"Dame el sol de tu ternura, enseñame a no aflojar [...]"

domingo, 21 de marzo de 2010

Dejarlas partir...

Brotan furiosas las olas. Rompen sobre la arena cansada. Cansada de ser alfombra de paso. Marcada por las huellas que van y vienen. Huellas nómades, que evitando imponer un rumbo, forman rastros de un camino irregular.
¿Hay algo más marivilloso que vivir improvisando? Llevar un ancla de un lado al otro sin enterrarla. No detenerse nunca. Ampliar las fronteras. Abrir senderos...
Aferrarse a la locura del viento. Tomarlo como referente de ruta. Perseguirlo hasta vernos envueltos en su danza circular. En su torbellino violento. Aquel que hace tronar las chapas de una casa. Ese mismo que destruye un médano de arena. La misma arena que descansa en el fondo del mar pero que luego, la atormentan el viento y tu.
De pronto se encuentran entre líneas todos los elementos. Agua, aire, tierra y fuego. Se juntan, no de forma homogénea; sino en un sin fin disperso. Van hacia algún lado. Destino: desconocido. Van y vienen. Llegan, rozan suave cada orilla y se alejan. Tal cual la marea mansa y tranquilla que asoma una escollera. Tienen que atravezar un rio. Cruzar un charco en plena tormenta. No hay tiempo para los cobardes. Es momento de valentía.
Dejaron escrito el pasado. Comienzan a escribir el presente. Presente que también es futuro. Futuro incierto que se deshace como polvo en las manos. Que se cosntruye y reconstruye en cada puerto.
Subir por una escalera, perderse y salir por otra. Los miedos forman parte de la cultura, por eso el temor se guarda bajo llave. Da nostalgia despedirse, pero para poder volver, alguna vez tenemos que haber partido. Es asi como el mar va y viene hacia la costa. Vuelve a comerse las huellas. Vuelve a buscarlas. Regresa para encontrarlas y de nuevo poder decirles: -Estamos juntos y estamos vivos.

martes, 16 de marzo de 2010

Al final está lo que importa

En la tragedia los pesonajes deben enfrentarse a destinos que no pueden evadir. No importa lo que hagan para intentar convertirlo, los sucesos futuros están predeterminados.
Algunas veces, podemos pensarnos dentro de ella. Sin embargo, siempre intentaremos hacer algo para cambiarlo.
Aunque viajar parece ser huir de los problemas, se que no me estoy escapando. Me los llevo conmigo para reinventarlos. Quizá para reflexionarlos. Pero nunca para olvidarlos.
Me guardo las lagrimas. No importa para qué. Las tengo de reserva. Sin duda me voy con una sonrisa. Con la ansiedad que me genera cada una de las cosas que me propone la vida.
Las personas que tengo a mi lado son mágicas. Transmiten una energía que hace vibrar cada uno de los rincones de mi cuerpo. Entonces, alli se produce un giro. Un quiebre dentro de lo trágico. Puedo evadir mis destino. Si quiero, si lo deseo: puedo.
Ellos son los que me ayudan a dario. Esas personas maravillosas que me enseñan a recorrer un camino. Con las que transitamos juntos de la mano y no tenemos miedo de tropezarnos. Nos animamos. Atravezamos tormentas y arcoiris, al mismo tiempo. Caida libre... un vuelo. Un viaje. Acá estamos. Conservando los hilos. Atando otros nuevos. Haciéndonos grandes. No evadiendo; sino enfrentando, no sólo al destino. A toda una vida entera.


Cuando nos dimos cuenta ya nos habíamos olvidado de la tragedia y estábamos armando una comedia.

lunes, 15 de marzo de 2010

Reencuentro

Abrí y el cajón. Ahi estaban, muy ansiosas. Habían estado ocultas por meses. Pero ya no.
Volverían a ser libres, a conectarse y a redefinirse en hechos.
Me preguntaron por qué las había abandonado. Reconozco que mi argumento realmente no fue el mejor. Fue bastante pésimo, porque de verdad, nunca hubo un buen motivo para dejarlas archivadas.
Les dije que la lejanía no había sido en vano. Siempre habían estado conmigo, dentro de mí, pero no estaban listas para salir.
En realidad nunca sabemos cuando de verdad estamos preparados para algo. Creo que respiramos hondo y hacemos lo que sentimos. Creemos estar dispuestos a enfrentar lo nuevo, el cambio, lo extraño...
Las invité a pasar. -¡Vamos es hora de introducirnos en el torbellino de ideas! Disculpen por la tardanza. Me huebiese gustado llegar antes. Basta de lamentos.
Se quedaron mirándome atónitas. Hasta que escucharon mi saludo afirmando el inicio de un nuevo viaje: -Bienvenidas mis ganas de escribir. Las estuve extrañando mucho.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Lo que se va y lo que vendrá...

Las narraciones expuestas a continuación, son publicadas con el fin de no dejar nada en el tintero. Aunque quizá no estén terminadas o podría haber trabajado más sobre cada una de ellas, hago humilde entrega de las mismas, para no dejarlas ocultas y sepultadas una década atrás. Porque después de las doce no hablaré más del año que se fue ni de 2009; diré que la década pasada... y sentiré nostalgia o alegría por haber hecho todo lo que he deseado. También por haber aprendido de lo que me ha perturbado.

Gracias por acompañarme en este nuevo emprendimiento, por mostrarse satisfechos o disconformes con lo que expreso. Las diferencias siempre son buenas. Las críticas ricas y bien recibidas. Éxitos y sigan soñando porque soñar realmente no cuesta nada.

Último suspiro

Puedo viajar miles de horas, pero jamás sabré cuando se detiene el tiempo. Nunca aprenderé a parar ese croquis que perturba nuestro encuentro.
Amores imposibles que se cruzaron para quedarse; o quizá tu los hilaste para amarrarlos y hacerlos actuar en tu show. En ese titiritero que es tu casa. Allí, donde las marionetas se desplazan del living al dormitorio.
La cama, tan grande como tus mentiras. El silencio, tan abrumador y cómplice como mi mirada. Mirada que legitima tus cuentos.
No tengo ganas de verte. Sin embargo, es hacia tu espacio a donde me dirijo. No puedo evitarlo. Quizá vaya en busqueda del último beso. Aquel que me quemará los labios. Me hará arder de pasión y luego odiaré por haber saboreado la incredulidad de tus palabras.
No quiero verte más y lo estoy afirmando. Como le he dicho a otros: fue bueno mientras duró. Se terminó. Hasta acá llegó mi paciencia, mis ganas y mi entrega con amor.
Buena suerte y hasta luego.

Música para mis oídos

Tu piano consume la energía de tus manos para transformarla en caricias de una composición melódica. Después te ata y presiona fuerte con sus notas musicales para que no lo dejes.
No quiere estar solo de nuevo. No quiere seguir durmiendo en el estudio cubierto por una capa de ácaros de polvo. Tampoco quiere que lo ocultes debajo de esa funda gris que opaca su belleza y lo destierra al olvido.

Tu piano quiere sonar. Quiere hacer bailar a las notas y complacer de felicidad mis oídos.

Ego- Consumo ( Primera Parte)

De vez en cuando, por la mañana, me levanto pensando que algunas personas en ciertas ocasiones resultan ser frías, calculadoras y maniáticas. ¡Que curioso! La otra noche cuando caminaba por alguna calle de la ciudad de La Plata me encontré con una de ellas. A decir verdad no puedo declarar con certeza que se tratase de una persona...
Hago el esfuerzo por recordarla y se me desenfoca con mayor facilidad su imagen. Van y vienen los colores en mi mente intentando hacer algún retrato de aquello, pero enseguida se dispersan como arena en mis manos. De lo que estoy seguro es de que era oscura y trémula...pero sólo de eso.
No tengo idea cómo, pero aquella sombra me había dejado impresionado. Calculaba que debió haber sucedido algo entre nosotros, sino por qué motivo me seguía preocupando por aquello. Entonces sin querer, aunque no tanto, me obligué a deshacerme de la incertidumbre que me causaba.
Con el tiempo, creo, que me he puesto bastante viejo para los acertijos y desde hace rato no puedo adivinar ninguno.
Mi ansiedad persistía. Eso significaba que debía resolver mi duda; aunque siempre con un poco de orgullo decidía tirarla al tacho y encargarme de las cosas de mi vida que realemente tenían importancia. Sin embargo se presentó otra inoportuna duda: ¿Cúales cosas importantes?
Fue así que comencé a reordenar mis extraños pensamientos. Empecé por la infancia. ¡Ay la infancia! La llegada de mi divino ser a la tierra. Todos estaban felices de verme. Lógico nacía con las revoluciones estudiantiles, con los hitos que marcaron la historia, nacía. Más tarde vi la caida de un muro y así la vida me pasó por encima.

Una extraña sensación

Empezaría por tus brazos. Los recorrería con un cosquillieo infinito hasta llegar hasta tus hombros. Me detendría. Rozaría tu cuello, pero sólo un suave roce. Accidentalmente me desvanecería en tu espalda y allí te acariciaría suave y lento con mis manos limpias y puras, hasta lograr pegarme como esos lunares se fijaron una vez en ella.

Locos entre versos

Algunos escritores son paranóicos porque todo en el tiempo en su cabeza están creando historias a partir de sus propias vivencias; además son masoquistas porque en vez de escribirlas, las piensan, se las guardan para si mismos y luego se las olvidan.
Asi soy maso menos y no se si soy escritora. Al menos, no todavía.

El último deseo

Se sintió defraudada. Esta vez, las cartas no habían puesto el juego a su favor. Sabía que iba a sufrir, pero no con tanta inmediatez. Despúes de aquella noche de lujuria y verborrágico deseo la noticia la dejaba piantada como loco en su balada.
Entre llanto e impotencia dejaba deslizar la historia entre sus dedos. Respondió a cada tontería que él sin darse cuenta decía, pero no sentía. Leía sus palabras y se abría de a poco la herida. Como una puñalada, o lo que es peor, como sentir el filo y la punta de la daga, que aferrada al pecho, quita el aire y lo comprime todo en un nodal infiernal.
Sabían que se estaban lastimando. Quizá también estaban perjudicando a terceros. No les importó.
La noche anterior a la despedida se habían encontrado en el departamento de Gabriel. La única excusa de la cita no era el sexo. Por lo menos, para Carolina, esa no era su única intención. Ella quería verlo. Tenía ganas de pasar un agradable rato a su lado, pues cuando estaban juntos, ella se sentía a gusto con las charlas, las miradas y las analogías que hacían de la vida. Eran telepaticamente perfectos.
Carolina se fue de una fiesta a las cuatro de la mañana. Todavía era de noche y el cielo estaba estrellado. Nada podía salir mal. En sus planes estaba tomar un taxy, pero una amiga que iría de pasada por aquellas calles, la alcanzó hasta la casa del muchacho. La esperó a que bajara, le deseó suerte y se fue.
Nunca se imaginó, que esa sería la última vez que bajaría del auto para consumar la pasión infinita de dos corazones exaltados. Que entraría por esa puerta de aluminio, negra, antigua, que chillaba al abrir y jamás volvería a hacerlo.
Mandó un mensaje de texto para anunciar su llegada. Hace rato que se acostumbra a hacerlo de esa manera. Sin embargo, como habían pasado unos minutos, continuaba entre las dos puertas del portal del edificio. Entonces, no le quedó más remedio que tocar el timbre.
Inmediatamente le abrió. Estaba un poco dormido. Eso enterneció su cara de niño grande, bajo el síndrome de peter pan. Solían hablar de este caso psíquico en sus charlas de los jueves a la tarde o de los lunes a la noche por chat. Siempre podían hablar de lo que fuera. Sin problemas.

El se apoyó sobre el borde de la mesa. Tomó sus manos y las colocó alrededor del cuello, para que sus caras se acercaran y de a poco comenzaran a rozar, primero sus mejillas, luego sus bocas. Se entremezclaban las risas cómplices de un acto vanal. la debilidad corporal empezaba a manifestarse. Era terrible el carisma que comunicaban aquellos sujetos.
Continuaron dejandose llevar por la pasión que desataban los besos. Hasta que sintieron que era el momento de pasar a un cuarto intermedio.
El dormitorio, pequeño, pero inmenso para Carolina un día después de lo ocurrido.

Los minutos se desvanecían; para ellos no había reloj posible. Comenzaron por los besos. Valbucearon algunas palabras. Todos los gestos y mimos quedarían grabados en la memoria de ambos, para siempre. Jugaron al cíclope. Continuaron emanando risas de una complicidad cruel y dolorosa.
Seguido de un movimiento que los posicionó sobre la cama de costado, pero enfrentados. Entonces, él, le deslizó el jean suavemente.
De fondo se escuchaban los temas que les gustaban. Esas canciones que alguna vez fueron sus predilectas; o quizá lo sigan siendo.

lunes, 28 de diciembre de 2009

UN EXTRACTO VIVO

La Conversación
Roland BarthesFragmentos de un discurso amoroso
El lenguaje es una piel: yo froto mi lenguaje contra el otro. Es como si tuviera palabras a guisa de dedos, o dedos en la punta de mis palabras. Mi lenguaje tiembla de deseo. La emoción proviene de un doble contacto: por una parte, toda una actividad discursiva viene a realzar discretamente, indirectamente, un significado único, que es “yo te deseo”, y lo libera, lo alimenta, lo ramifica, lo hace estallar (el lenguaje goza tocándose a sí mismo); por otra parte, envuelvo al otro en mis palabras, lo acaricio, lo mimo, converso acerca de estos mimos, me desvivo por hacer durar el comentario al que someto la relación.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Sacada Re

Quiero escribir esta resaca que ya no cesa de dolor. Que miran atónitos mis ojos cuando en un espejo la ven reflejar. Reflejar aquel malestar incalculable, aquella sed de verdad.
La incomprendida por mi, por vos. Por la razón irracional de este sistema. ¿A quién querés echar la culpa? ¿A quién? Si yo no fui y vos tampoco.
Tu voz no me ha dejado así. Esta resaca va a bailar hasta que sus palabras se hagan esclavas de mi interior. Hasta que se canalice la furia con la que la detesto. Hasta que los efectos dejen de ser limitados y la nostalgia se aburra de mi casa. Allí, cuando vuelva a mirar por ese espejo y no encuentre a mi otro yo piantado, sino presente a mi yo más vivo.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Minuto creacionista


Rompiendo Silencios

Dicen que cuando un escritor traza una línea con su pluma está a punto de dejar una impronta. Una huella en una plataforma, que resignifica su sentido a lo largo del tiempo. Cada letra va formando una palabra y ellas, en conjunto, oraciones precursoras de grandes movimientos. Movimientos que fueron y son difundidos por valientes protagonistas con un mismo objetivo: romper el silencio.
En la lucha diaria de la codicia y el despotismo, fueron ellos quienes pelearon con la palabra para lograr un bienestar social más justo. Para develar nociones ocultas, actos crueles, vanales y terroristas.
Sus puños sangraron por aspirar a una patria que se levantara contra los poderosamente absurdos. Las gotas corrieron vigorosas desde las líneas de sus manos hacia el brazo, hasta mancharlo todo de tinta y de una sangre que no es la del fusil ni la de la espada. Una sangre limpia, que no se derrama sobre los cuerpos; sino sobre los pergaminos y las hojas. Que representa denuncia, reclamo; un grito.
¡Escuchen! hay algo que deben saber y nadie les ha dicho todavía... Ahí están; en los suplicios por decir lo que no se conoce o no quiere ser conocido. Sus voces retumban en nuestros días como ecos que nos alarman. Estar atentos, observar, detenernos y volver a mirar: ¿Qué está sucediendo? Esto mismo se preguntaban todos ellos. Qué hacen esos tipos abajo; quién mató a Rosendo, qué será eso que espera aquel hombre que está solo...
Fueron fieles a una misión. Pioneros de la prensa. Corrompieron todo obstáculo. Todo paso obstruido. Fueron clandestinos y exiliados.
Cumplieron con una ética que los llevó a ser verdaderos periodistas y escritores.

Dos siglos de denuncia

Durante doscientos años algunos pelearon por defender a la patria. Usaron la palabra como herramienta para gestionar conciencia y sentido. Para la conformación del Estado- Nación que soñaban; para ganar la batalla. Una batalla, en la cual no se pelea con armas; sino con el fuego que enciende las pasiones de los más significativos versos.
El siete de junio de 1810, Mariano Moreno, funda "La Gazeta" de Buenos Aires. Un periódico, cuyo objetivo primordial, fue difundir las ideas por la prensa. Casi cien años más tarde (1938) se realizó el Primer Congreso de periodistas en Córdoba y allí mismo se decretó esa fecha para conmemorar la labor periodística.
Un objetivo parecido tuvo José Hernández, quien decidió dar a conocer su pensamiento sobre el gaucho, a través de su propio diario "Río de La Plata". Este fue clausurado por Sarmiento, por la difusión de ideas controversiales a un pensamiento liberal elitista. El autor utilizó la literatura como medio de denuncia. Así, a través de su obra Martín Fierro, refleja el maltrato y la exclusión del gaucho, que gestaba el Gobierno de aquel entonces.
En 1918, durante el gobierno de Hipolito Yrigoyen, se promueve la primera Reforma Universitaria. De este modo la universidad comenzaba a fomentar la democratización de la educación superior. Se comienza a dar mayor importancia a la literatura, pensada como factor de cambio y al periodismo como profesión. Por primera vez, aquellos que participaban en un diario o una revista, recibieron una remuneración.
Horacio Quiroga fue uno de los principales exponentes de la profesionalización del escritor/periodista. Su intencionalidad era mostrar, dar a conocer, cómo era realmente el interior del país. Estaba idealizado y él, pone de manifiesto con sus escritos, la real naturaleza salvaje que se recreaba en las provincias. La población rural, que hasta el momento sólo se conocía a través de los textos de Leopoldo Lugones, también fue caracterizada por Quiroga. Siempre manteniendo su finalidad: lograr dar cuenta la otra cara del interior, que estaba oculta.
Entonces, diez años mas tarde, surge entre los periodistas, un hombre que vendría a narrar crónicas de época. Unos artículos que describían el trasfondo de cada hecho. Un escritor, que miraría más allá de lo que podía contemplarse a simple vista. Que dejaría una impresión, una marca; una Aguafuerte, basada en la ironía la descripción y la crítica, de los personajes habituales de una Buenos Aires velada.
Roberto Arlt logra que los lectores se identifiquen con sus crónicas. Además, tenía un modo innovador de llegarle a la gente. El público le escribía cartas y de este modo, generaba un diálogo con los interlocutores.
De joven se acercó a los folletines y más tarde comenzó a publicar en el diario "El mundo"- en principio sin firma, hasta que adquirió popularidad-. En el mismo periódico propuso el formato tabloide, cuyo fin era: dinamizar la lectura de información camino al trabajo.
Avanzamos en la historia y llegamos hasta un escritor, que entre la astucia y la curiosidad por resolver lo enigmático, supo llevar a cabo la mejor investigación periodística de la historia argentina, hasta el presente: Operación masacre. Pero no sólo por resolver un enigma, sino también por acabar con el fantasma del silencio que giraba en torno al exterminio.
Rodolfo Walsh desarrolló su labor con vocación. Con una pasión que se vio desatada en su "Carta abierta a la junta militar". Carta que escribió sabiendo que serían sus últimas palabras. Que esta vez ya no tenía alternativa para seguir escapando; pero no le importaba. Su tarea era transmitir a la sociedad lo que estaba sucediendo. Después de eso quedaba más por hacer, pero serían otros los que trabajarían por él para continuar en la lucha.
Su misión socializadora de difundir una historia que debía ser contada, había empezado hacía un tiempo con ANCLA (Agencia de noticias clandestina). Miles de exiliados, desaparecidos, muertos...debían ser "salvados" por el único poder posible en aquel entonces: la palabra infiltrada. Dar testimonio. Ser partícipe de los hechos y derramarlos para que no corriera más sangre.
Todos y cada uno de ellos fueron en esencia ejemplares periodistas/escritores. Dejaron su huella y nos legaron un mensaje: hablar podrá significar morir; pero aun peor es vivir oprimidos. Las voces deben romper la estructura del silencio.



viernes, 13 de noviembre de 2009

Receso mental

Contemplar la lluvia. Dejar que se consuma el cigarrillo en mi mano. Que el humo me acaricie hasta que lleve la colilla nuevamente hacia mi boca. Mientras escucho música, puedo percibir de fondo el estruendo de un cielo gris. De gris a oscuro. Oscuridad que me invita a vagar en tinieblas.
Entro a sus penumbras. Me atrae buscarte en el túnel. Me intriga saber si me esperás más allá. Piso el filtro. La primavera fantasmal que anhelé dutante días, llegó. La lluvia que admiramos nos mea de risa. Nos envuelve una cortina de gotas intensas. Intenso resplandor que siento cuando creo que estás a mi lado.
Llevame. Soltame. Volveme a llevar. Dejame liberar esta locura, colgarla en mis espaldas... Respiro...
Siento la ráfaga que aproxima la tormenta. Se desliza sobre mi rostro y con la mano no puedo detenerla. Ya estoy dentro de ella. No te veo. Supongo que te fuiste reposado en una hoja. Que el viento la desprendió del follaje inmenso, de la copa de un árbol que veo a lo lejos.
Ni se por qué estoy acá sentada. Delante de mi se continua una escalera en descenso hacia el empedrado. Mis ojos comienzan a observar, cuan panópticos activos. No entiendo. ¿Por qué llueve? ¿Qué me trajo hasta donde estoy? Creí verte en penumbras, pero ya no.
Comienzo a oir un murmullo constante. Perturbador. Unas sombras semejan gente. No estoy segura. ¡Ah! fue un sueño... quizá... No.
Me paro; dejo caer un libro de mi bolso. Lo abro en la página señalada: "Lo roto ya no puede ser pegado [...]". Tal vez no. Entonces individualizo mis males y decido volver a la cursada. Estuve divagando demasiado tiempo.

martes, 20 de octubre de 2009

SUAVE BIPOLARIDAD

Ciclotimica por demás. Baila sola en el espejo, mientras grita más y más.
Se suspende entre sus sábanas. Se desliza hasta rozar... el suelo con el cielo. Ahi está ella, loca por demás. Suelta una risa; ata un llanto. Amarra un par de lágrimas; desata un par de sonrisas. Ella si que cambia y cambia sin parar... Hey! No le pierdas rastro, quizá nunca la puedas alcanzar.

domingo, 18 de octubre de 2009

DESVELO DE UNA NOCHE

En las letras de mi mundo se ha devastado un sentmiento. Por ellas solía correr la brisa suave de una mañana cálida, como aquellas de un verano entre los pastizales de la sierra. Recuerdo aquel instante, en el cual uno de los órganos más importantes iba perdiendo estímulo y entonces, ya no daba respuestas.
En las letras de mi mundo jugaban a la escondida los rumores de caricias y los chismes de ciertos besos. Era maravilloso. Un sueño encantador, impuro y fértil.
Entre aquellas letras se formaban palabras extrañas, poderosas o vacías. Se gestaban arduas batallas entre ellas y ganaba siempre el deseo; casi nunca el amor.
En las letras de ese mundo fantástico, también se conformaba la nostalgia. La tristeza de saber que el desgaste se acercaba y que de a poco, una bocanada frívola, se desvanecería en el aire. Un suspiro desalentador, expresaba con constancia, la presencia de unas letras que no eran las del zyxdario; estas se conformaban bajo la línea del abecedario.
Las intrusas comenzaron a tomar terreno. Conformando su volcabulario -semejante al ya existente-; pero legitimándolo como propio. Hipodérmico. Sagaz. Extrovertido y manipulador.
Empiezo a reflexionar sobre cómo llegamos a pensarlo; me resulta inevitable. Lo aceptamos. Lo incorporamos, porque aceptar implicaría sentir superioridad y en realidad en las letras de mi mundo, ya no sentimos.
Las letras de mi mundo están llenas de significantes vacíos. Como la diversidad de observaciones que hacen distintas miradas a través de un caleidoscopio. Llena de letras sueltas combinadas en conjunto, para dar origen o etimología a un objeto: concreto o abstracto.
Mi mundo que realmente no es mio, o sí, si lo prefiero. Las letras que no son mias tampoco, pero nos son dadas a todos para que con ellas armemos nuestras propias palabras. Parece divertido pensar, que en las letras de mi mundo, hay tiempo sólo para las estructuras desestructurantes.
Perdimos. No puedo elegir que en mis letras me avasaye la locura y el ingenio de creerme omnipresente hacia mi mismo. No puedo darme mas confusiones. Necesito de palabras llenas pero vacías para interpretar los cortocircuitos de mi órgano disfuncional, que en ambos códigos se llama corazón.
De ahora en adelante, en las letras de mi mundo, será necesario encontrar una palabra, seguida de un gesto, para reparar los daños causados.